Cinematográfica ABSA 1957 MEXICO 95 minutos |
EL VAMPIRO
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Director : Fernando Méndez Interpretes : Germán Robles Ariadna Welter Amado Zumaya José Chavez Mercedes Soler Carmen Montejo Guión : Ramón Obón Fotografía : Rosalío Solano Música: Gustavo César Carrión |
Fernando Méndez es el típico ejemplo de director impersonal sin pretensiones que a raíz de una película, EL VAMPIRO, se vio encumbrado por la crítica internacional, fundamentalmente francesa: recordemos los elogios de la publicación especializada MIDI-MINUIT FANTASTIQUE, pero también los de René Predal en LE CINÉMA FANTASTIQUE, que dedica varias páginas de su libro a los filmes vampíricos de Méndez; también el anglosajón David Pirie en THE VAMPIRE CINEMA destaca EL VAMPIRO como una obra notable que sobresale entre la producción mexicana, y en España la revista TERROR FANTASTIC siempre la encumbró como la cinta más notable del género en aquel país. |
| Quizá deberíamos preguntarnos por qué, en un período de poco más de un año, el vampiro resurgió con tanta fuerza en lugares geográfica y culturalmente tan alejados como EEUU (THE RETURN OF DRACULA), Italia (I VAMPIRI), Gran Bretaña (LA SANGRE DEL VAMPIRO y DRÁCULA) o México (EL VAMPIRO). Tradicionalmente se asocia el auge del cine de terror a períodos de crisis económica y de pánico en la sociedad (el cine alemán del período de entreguerras en un país que incubaba el virus del nazismo, la Universal a pricipios de los años 30 tras el "crack" de Wall Street que acarreó pobreza y paro). ¿Acaso el imparable avance de la guerra fría, cuando las dos potencias acumulaban ya un arsenal atómico suficiente para destruir el planeta, las incógnitas que abría la incipiente conquista del espacio o los "ensayos" bélicos de confrontación entre EEUU y la URSS en Corea y Vietnam hacían temer a los humanos, fuera cual fuera su nacionalidad, que el fin de la civilización estaba cercano? Si alguien cree tener alguna idea al respecto, agradeceríamos que nos la comunicara. | ![]() |
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EL VAMPIRO mezcla brillantemente los goticismos del ambiente del vampirismo con las realidades del mundo contemporáneo. Es, sin duda, un filme que desprende un perverso aroma malsano, que añade, a las situaciones propias del tema, el del entierro prematuro, lo que permite incluir el curioso personaje de la mujer enajenada que deambula por los pasillos del caserón. |
| Germán Robles, alto, delgado, elegante, es el actor que encarna al conde Lavud/Duval, quien acentúa más los aspectos de nobleza y distinción de su personaje que los meramente demoníacos y terroríficos. Méndez reúne en su película todos los tópicos y lugares comunes que habían otorgado al género los clásicos de la Universal, lo que no es óbice para que destaquemos su lograda atmósfera y algunas escenas de intenso lirismo. | ![]() |
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Asimismo hay algunos momentos resueltos con gran brillantez visual: el conde materializándose en un cono luminoso, el uso de la voz fuera de campo que parece insinuar una comunicación telepática, el movimiento de retroceso de la cámara que nos muestra que la presencia de los héroes ha sido advertida por una mujer fantasmal, etc. Méndez no renueva, ni revoluciona el género, ni rompe con sus clichés, pero demuestra que con inteligencia, buen gusto y habilidad no es necesario ser innovador para crear una película muy digna dentro de los parámetros más trillados de un tipo de cine que iba a conocer una eclosión mundial en los inmediatos años venideros. |