Incom-Montfleur / Maxima / Steno

1959

ITALIA

85 minutos

TEMPI DURI PER I VAMPIRI

T

 

Director :

Pio Angeletti Steno

Interpretes :

Christopher Lee

Renato Rascel

Sylva Koscina

Kay Fischer

Lia Zoppelli

Franco Scandurra

Guión :

Edoardo Anton
Anton Cecchi Gori
Mario Cecchi Gori
Sandro Continenza
Marcello Fondato 
Renato Rascel
Steno
  
Dino Verde

Fotografía :

Marco Scarpelli

Musica :

Bruno Martino 
Renato Rascel 
Armando Trovaioli

 

 

 

Si quien lee esta página es español, bastaría decirle que TEMPI DURI PER I VAMPIRI es una especie de fotocopia perfecta de las películas que Alfredo Landa protagonizó entre los años 60 y 70 para que se hiciera una idea perfecta de cómo es el filme. Pero, dado que nuestra web recibe visitas de otros muchos países, vamos a decir algo más de esta banal comeia italiana.

     Como su castillo va ser destruido, el vampiro que interpreta Christopher Lee decide trasladarse a la residencia de su sobrino, el barón Osvaldo, el último de su estirpe. Pero este, a su vez, acosado por las deudas fiscales, ha tenido que vender su castillo, que ahora se ha convertido en un hotel y en el que el pobre barón trabaja como botones. Al hotel acuden varios personajes, cada uno con sus propias intenciones: un matrimonio adinerado que quiere que su hija olvide a su novio (un cantante de moda), un profesor alemán que llega a Italia con la única intención de descansar y una pareja de donjuanes que quieren seducir a dos nórdicas espectaculares. Y también llega el vampiro, claro.

vampiras.jpg (3616 bytes) Éste vampirizará a su sobrino y así, transmitiendo su maldición, podrá descansar eternamente (?). El bajito y rechoncho Osvaldo se dedicará a morder a todas las mujeres que se alojan en el hotel y éstas quedarán fascinadas por él, persiguiendo lascivamente sus favores. Los varones deciden actuar y dar caza al vampiro. Pero éste es besado por su gran amor, la jardinera del castillo, por lo que vuelve a su condición de ser humano (los besos de las mujeres hermosas no sólo convierten a los sapos en príncipes, según parece). Este hecho hace "despertar" al tío vampiro, quien al principio se muestra enojado, pero al final del filme se marcha de Italia muy contento en compañía de un par de mozas con las que "ha ligado". Mientras en pantalla sale la palabra Fine se oye en la banda sonora el inmundo "Dracula Cha-cha-cha", cuya letra se cachondea de la palidez del vampiro y le aconseja tomar vitaminas.
Si han leído el resumen argumental precedente, ya se pueden hacer una idea de cómo es la cinta: chusca, banal y tediosa. El tal Renato Rascel, protagonista del filme, es el nefasto precedente de tantos cómicos bajitos y vulgares que han alcanzado unn incomprensible éxito en el cine italiano (recordemos al emético Alvaro Vitali). A lo largo del filme vemos varias panorámicas de la costa italiana, que no tienen otra intención que la promoción turística (al igual que ocurría en el cine español de la época. ¿Recuerdan, por ejemplo, BAHÍA DE PALMA?) y en la banda sonora aparecen varias canciones melosas características del tipo de música que el país transalpino exportaba a todo el mundo por aquellos años. Las tramas secundarias son irrelevantes y previsibles (parece que están ahí para que el metraje tenga una duraciónm estánndar): la chica de buena familia se casará con su cantante (entre otras razones, porque es multimillonario), el profesor que quería descansar no pegará ojo en ningún momento y los donjuanes no conseguirán acostarse con las nórdicas. Lo más lamentable es que Christopher Lee accediera (recordémoslo, en su segundo papel cinematográfico de vampiro) a participar en una bufonada tan insulsa como ésta.

     El título de la película, al menos, no engaña: realmente se acercaban en el cine TEMPI DURI PER I VAMPIRI.